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El dolor de hombro puede tener muchas causas diferentes. Si experimenta dolor o una debilidad notable en la parte delantera del hombro, es posible que tenga una tendinitis que afecte a la cabeza larga del tendón del bíceps, donde el músculo bíceps se une al hueso.

Muy a menudo, esta lesión por desgaste se asocia a otros tipos de daños en el hombro, como la inestabilidad crónica, una lesión del manguito de los rotadores o un pinzamiento del hombro. Si usted tiene síntomas que apuntan a la tendinitis del bíceps, lo mejor es ver a un ortopedista para un examen completo y el diagnóstico, para medir con precisión lo que está pasando en su hombro.

¿Qué es la tendinitis del bíceps?

La tendinitis del bíceps, al igual que otras formas de tendinitis, se caracteriza por la inflamación del tejido del tendón. Esta inflamación puede provocar un engrosamiento e hinchazón de la vaina del tendón (la membrana externa que contiene las fibras tendinosas en forma de cordón). Puede producirse sensibilidad y dolor.

Estos cambios en la forma del tendón también pueden afectar a la mecánica de la articulación del hombro, dando lugar a un chasquido o golpeteo cuando se levanta el brazo por encima de la cabeza o se utiliza la articulación de otro modo.

Otros síntomas de la tendinitis del bíceps incluyen:

  • Dolor o molestias que se irradian a lo largo de la parte superior del brazo
  • Aumento del dolor con movimientos por encima de la mano (como servir una pelota de tenis o pintar una pared) o al levantar objetos por encima de la cabeza (por ejemplo,

¿Dónde está el tendón del bíceps?

El músculo bíceps se une a los huesos del brazo en dos lugares: en el hombro y en el codo.

En la mayoría de los casos, la tendinitis del bíceps se refiere a la irritación e inflamación del tendón en el extremo superior del músculo, en el hombro. Aquí, dos tendones separados del bíceps -la cabeza corta y la cabeza larga- se desprenden del músculo y se unen al hueso en dos lugares del hombro:

  • La apófisis coracoides. La «cabeza corta» del tendón del bíceps une la parte posterior del bíceps superior a una protuberancia ósea en el omóplato (en la parte superior de la espalda). Este punto de unión desempeña un papel en la capacidad de su brazo para oscilar a través del cuerpo y hacia el lado. Aquí, el bíceps y el tendón del bíceps también estabilizan el hombro cuando se levanta algo pesado.
  • La glenoides. La «cabeza larga» del tendón del bíceps une la parte delantera del bíceps superior a la parte superior de la cavidad del hombro. Este punto de unión ayuda a estabilizar el hombro manteniendo la bola de su húmero dentro de la cavidad de la articulación del hombro. Si la tendinitis se convierte en un desgarro completo en la cabeza larga, es posible que tenga debilidad general en el bíceps, junto con problemas para rotar la parte superior del brazo (palma hacia arriba o palma hacia abajo).

Juntos, estos dos puntos de unión del bíceps aseguran firmemente el músculo al hueso, lo que le permite flexionar el brazo (doblarlo en el codo), rotar el antebrazo (palma hacia adentro frente a La mayoría de los casos de tendinitis del bíceps superior afectan a la cabeza larga del tendón del bíceps, donde el músculo se une a la parte anterior o delantera del hombro. La cabeza larga es más propensa a sufrir daños debido a su ubicación, cruzando por delante de la rótula. Por lo tanto, cualquier lesión que afecte al hombro, como una dislocación forzada, puede ejercer tensión sobre el tendón, provocando irritación o desgarros.

Causas de la tendinitis del bíceps

¿Qué causa la tendinitis del bíceps?

  • Desgaste normal. La mayoría de las veces, la tendinitis del bíceps es una condición de desgaste relacionada con la edad. A medida que envejecemos, el colágeno de nuestros tendones empieza a romperse y a ser menos elástico, lo que hace que estén más expuestos a la irritación, al deshilachado y a las roturas.
  • Los movimientos repetitivos que se realizan con el hombro y el brazo pueden acelerar o empeorar los daños que podrían haberse producido de todos modos. Los deportistas pueden ser vulnerables a la tendinitis del bíceps debido al uso excesivo y al sobreesfuerzo de los tendones al mover el brazo con fuerza o al levantar pesos pesados. Los movimientos con la mano en exceso suelen ser los culpables: por ejemplo, servir una pelota de tenis, jugar al balonmano, balancearse desde barras o cuerdas (¡hola, Crossfit!), lanzar una pelota de béisbol o nadar el crawl.

Factores de riesgo de la tendinitis del bíceps

Aunque cualquiera puede desarrollar una tendinitis del bíceps, usted se encuentra en una categoría de mayor riesgo si cumple los siguientes criterios:

  • Edad (30+). Todas las formas de tendinitis son más probables a medida que envejecemos, debido al desgaste normal relacionado con la edad.
  • Otros daños en el hombro. La osteoartritis del hombro, el pinzamiento del hombro, los desgarros de la lesión SLAP, las lesiones del manguito de los rotadores, las dislocaciones frecuentes o la inestabilidad, la inflamación del revestimiento de la cavidad del hombro: a veces acompañan a la tendinitis o hacen más probable su aparición.
  • Deporte u ocupación. El uso frecuente y repetitivo del hombro, especialmente los movimientos por encima de la mano o el levantamiento de objetos pesados por encima de la cabeza, puede aumentar el riesgo.
  • El tabaquismo se ha asociado con un mayor riesgo de daño y rotura del tendón, junto con una curación más lenta debido a la mala circulación.
  • Tener un sobrepeso significativo puede hacer que sea más probable que experimente la ruptura del colágeno.

¿Por qué consultar a un médico para la tendinitis del bíceps?

Obtener un diagnóstico de tendinitis es importante. Un dolor persistente y la debilidad pueden parecer algo que puede ignorar y «aguantar», pero sepa que la tendinitis del bíceps, si progresa hasta deshilacharse y producir una ruptura más importante del tejido, puede conducir a una ruptura parcial o total del tendón del bíceps. Esta lesión puede provocar una debilidad e incapacidad significativas en el brazo.

Los desgarros totales del tendón no pueden repararse por sí mismos; se necesitaría una cirugía para reparar el tejido desgarrado y volver a unir el músculo del bíceps al hueso.

Al acudir a un ortopedista de forma temprana, puede obtener un diagnóstico y hablar con su médico sobre las opciones de tratamiento conservador no quirúrgico (normalmente una combinación de reposo y medicamentos antiinflamatorios).

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